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La guía
Qué hacer en Maitencillo
Maitencillo es una franja de mar entre Concón y Zapallar donde todavía se puede estacionar sin dar tres vueltas. Tiene dos playas de personalidad distinta —El Abanico, protegida y buena para niños; Aguas Blancas, abierta y de olas largas— y una vida de pueblo que se nota más apenas termina febrero.
Las playas
Playa El Abanico es la de casa: arena firme, oleaje manejable y ese arco de roca que le da el nombre. Está a 45 segundos del complejo, caminando. Aguas Blancas, un poco más al sur, es la de los surfistas y la de las caminatas largas cuando baja la marea. En invierno las dos son tuyas.
Parapente sobre el mar
Maitencillo es uno de los mejores lugares de Chile para volar en parapente y se hace todo el año. Los vuelos biplaza salen desde el cerro sobre Aguas Blancas y duran entre 15 y 30 minutos. Desde la terraza los vas a ver bajar.
Comer
Marisquerías simples en la caleta, pizzas y sanguchería sobre la costanera, y buena cocina en Cachagua y Zapallar a quince minutos en auto. Fuera de enero y febrero conviene llamar antes: varios cierran entre semana.
Cachagua y los pingüinos
A diez minutos está Cachagua, y frente a su playa la Isla de los Pingüinos: una colonia de pingüinos de Humboldt que se ve desde la orilla. Llévate binoculares. Es gratis y a los niños les vuela la cabeza.
Zapallar
Veinte minutos al norte. La playa más fotografiada del litoral, la caleta con el restorán de siempre y un paseo de casas antiguas que vale el viaje aunque no te bañes.
Cómo llegar
Desde Santiago son unas 2 horas y media: Ruta 5 Norte y salida a Puchuncaví, o Ruta 68 hasta Viña y luego el camino costero por Concón. En bus, Pullman Bus y Sol del Pacífico tienen recorridos a Maitencillo.
Ya sabes qué hacer. Falta dónde quedarte.
Cuatro departamentos a 45 segundos de la playa El Abanico, con terraza común y estacionamiento.
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